Una vez en casa, los padres se lanzan a la mayor aventura de sus vidas. Pronto verán que criar un hijo no es tan difícil como parecía. Recibirán mil consejos contradictorios, lo que indica que hay miles de métodos que más o menos funcionan.

Al principio conviene estar atentos a algunos detalles, como el peso. Todos los recién nacidos pierden peso. No por error o por accidente o por defecto de la lactancia, sino porque así tienen que ser las cosas. Los bebés que toman el biberón también pierden peso. El primer día se les suele dar biberones de 30, el segundo, de 60 ml… No se les dan 90 ml desde el principio, porque les sentaría mal.

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